Cada lado del árbol ofrece diferentes elementos de juego: circuitos de cuentas, deslizadores, partes giratorias y paneles temáticos. Gracias al diseño en 360°, pueden jugar simultáneamente 3–4 niños, lo que fomenta la cooperación y el descubrimiento compartido.
Girar los engranajes, deslizar elementos por las pistas y guiar las cuentas por el laberinto desarrolla la precisión de los dedos, la coordinación ojo–mano y la paciencia. Al mismo tiempo, el niño explora de forma natural cómo su movimiento influye en el resultado.
El centro incluye elementos musicales de percusión, incluido un xilófono, que invitan a experimentar con sonidos y ritmos. Ideal para desarrollar el oído y el interés por la música desde los 18 meses.
El Viga Activity Tree de madera convertirá los primeros descubrimientos de su hijo en una pequeña aventura. Su diseño multilateral ofrece constantemente nuevos estímulos: el niño gira, desliza, voltea y explora qué ocurre. Así, el juego favorece de manera natural la concentración, la paciencia y la comprensión de la relación causa-efecto.
En los distintos lados encontrará una combinación variada de elementos para la motricidad fina y la percepción sensorial: engranajes de colores, laberintos de cuentas, deslizadores y pistas móviles, un espejo, sorpresas como una casita de pájaros o fruta oculta, y también paneles que presentan al niño el día y la noche, las estaciones del año y el tiempo.
La parte musical invita a experimentar con sonidos y ritmos: el niño puede probar notas en el xilófono y en otros elementos de percusión. Además, la construcción más alta y estable favorece el juego activo de pie y el movimiento libre alrededor del centro.
Ventajas principales: