Las diferentes superficies fomentan la percepción sensorial: los niños comparan materiales lisos, suaves y estructurados y aprenden a distinguirlos.
Las piezas forman 18 pares con la misma textura. El juego puede usarse para emparejar por superficie o como pexeso sensorial para entrenar la memoria y la concentración.
Guarda las piezas en la bolsa e intenta encontrar parejas iguales solo con la mano. Ideal para desarrollar el tacto y comprobar de forma autónoma si la elección es correcta.
El tacto puede ser el comienzo de un juego fascinante y de nuevos descubrimientos. El pexeso sensorial táctil VIGA incluye piezas de madera con superficies variadas: desde lisas y suaves hasta ásperas y estructuradas. Los niños observan, tocan, comparan y buscan parejas iguales de texturas. Por ello, el juego es perfecto para el juego sensorial, el desarrollo de la percepción y actividades tranquilas en casa o en la guardería.
Incluye una práctica bolsa de tela en la que se pueden guardar las piezas y probar el reconocimiento sin usar la vista, solo mediante el tacto. El juego también puede jugarse como el pexeso clásico: gira las piezas boca abajo y destápalas poco a poco para recordar dónde está la misma textura.
Opciones de juego y beneficios: