Los distintos tipos de cierre (pestillos, pasadores y otros mecanismos) fomentan la curiosidad natural y enseñan a los niños a abrir y cerrar de forma autónoma. La llave está sujeta a un cordón, por lo que siempre está a mano.
Las manecillas móviles del reloj y los engranajes de colores para girar desarrollan la coordinación ojo–mano, la precisión y la paciencia. Durante el juego, el niño entrena movimientos finos y comprende la relación causa–efecto.
En el tejado encontrarás partes de tela para practicar ensartar y abrochar (incluido un botón grande). Ideal para desarrollar la motricidad fina y habilidades que los niños también usarán en la vida diaria.
Cada lado de la casita ofrece una tarea y un mecanismo diferente, gracias a los cuales el niño descubre de forma natural cómo funcionan las cosas. Abrir las puertecitas, manipular los pestillos, usar la llave en el cordón o girar los engranajes favorece la coordinación ojo–mano, la precisión y la paciencia. En el tejado también hay elementos textiles destinados a practicar ensartar y abrochar.
Gracias a sus dimensiones compactas, la casita es adecuada para jugar tanto sobre la mesa como en el suelo, y dos asas de cuerda facilitan el transporte. Una opción ideal para niños a los que les gusta probar, abrir, cerrar con llave y montar.
Principales ventajas:
Qué desarrolla el juguete: