La vaquita está asentada sobre una base de balancín de madera con 4 ruedas, por lo que el niño no solo puede balancearse, sino también desplazarse fácilmente sobre una superficie lisa.
El asiento integrado ayuda al niño a mantener una posición estable durante el juego y aumenta la comodidad tanto al balancearse como al desplazarse.
La base robusta con elementos visibles del chasis favorece la estabilidad. Las ruedas están fijadas en un eje y permiten un movimiento suave.
El balancín con forma de vaquita es un gran compañero para el juego activo. Gracias a la combinación de estructura de balancín y ruedas, el niño disfrutará tanto del balanceo clásico como del desplazamiento.
Importante: El montaje debe realizarlo un adulto.
Principales ventajas: