Los niños deslizan las ruedas de colores y asignan los objetos al entorno correcto (policía, bomberos, hospital, escuela, aeropuerto, granja). Aprenden relaciones y entrenan la atención y la lógica.
La otra cara presenta a los niños las letras en inglés y los nombres de animales. Asignar el animal a la letra inicial favorece el aprendizaje jugando y amplía el vocabulario.
Los elementos móviles en los carriles guían a los niños hacia movimientos precisos, desarrollan la motricidad fina y la coordinación mano–ojo. La sólida construcción de madera es adecuada para jugar en casa y también para llevar de viaje.
Este laberinto deslizante de madera de doble cara ofrece a los niños dos juegos educativos en uno. La primera cara se centra temáticamente en la ciudad y las profesiones cotidianas: los niños deslizan las ruedas de colores por los carriles y buscan las relaciones correctas; por ejemplo, las esposas pertenecen a la policía, el estetoscopio al hospital y el lápiz a la escuela. La diferenciación por colores de las ruedas ayuda a orientarse y facilita el aprendizaje.
La segunda cara presenta el alfabeto inglés y los nombres de animales. Los niños asignan un animal a su letra inicial (por ejemplo, K a la koala), ampliando de forma natural su vocabulario y familiarizándose con el inglés de una manera divertida.
Principales ventajas: