El juguete acompaña al bebé desde el descubrimiento de actividades en el panel hasta levantarse y caminar. El diseño estable y el asa proporcionan apoyo durante la práctica de los primeros pasos.
Diferentes elementos para presionar, deslizar y girar desarrollan la motricidad fina, la coordinación mano–ojo y los sentidos. El bebé descubre nuevos estímulos con cada toque.
Al moverse, el pingüino reproduce melodías y sonidos alegres, gracias a los cuales el entrenamiento de la marcha es más divertido y el bebé se siente motivado a continuar.
El andador/correpasillos musical con forma de simpático pingüino apoya al bebé en distintas fases del desarrollo. Durante el juego sentado invita a tocar, presionar, deslizar y girar los elementos del panel frontal. Cuando el bebé empieza a levantarse, el juguete se transforma fácilmente en un práctico correpasillos para aprender a caminar con una estructura estable.
Al moverse, el pingüino reproduce música y sonidos alegres que animan al bebé a seguir activo. Además, el manejo de las distintas partes enseña de forma natural el principio de causa y efecto: el bebé observa cómo su acción provoca una reacción del juguete.
Principales ventajas: