El niño puede introducir 6 pelotas en diferentes aberturas y observar cómo ruedan hacia abajo por rampas y pistas. La diversión favorece la concentración y la coordinación ojo–mano.
Al introducir las pelotas en los lugares designados se activan melodías alegres y efectos de sonido que motivan al niño a intentarlo de nuevo y a aprender el principio de causa y efecto.
Incluye elementos interactivos fáciles de manejar, por ejemplo botones grandes y piezas para presionar o empujar, ideales para desarrollar la motricidad fina.
El arbolito «De sentarse a ponerse de pie» de la marca Fisher-Price es un divertido centro de actividades inspirado en la jungla que crece junto con el niño. Las manitas pueden introducir pelotas en los orificios, seguir su recorrido por rampas y cuencos y volver a ponerlas en movimiento, siempre con la recompensa de música y sonidos.
El juego ofrece 3 puntos para introducir las pelotas y muchas actividades adicionales que fomentan la curiosidad: un mono oscilante, un molinillo giratorio, un solecito y un rodillo para empujar. Un elemento divertido es también la jirafa con «hocico» que se abre: basta con «alimentarla» con una pelota y, con la ayuda de una palanca, observar cómo la pelota rueda hacia abajo por diferentes caminos.
Las actividades variadas fomentan alcanzar, agarrar, encajar, rodar y manipular, desarrollan la coordinación ojo–mano y ayudan a comprender el principio de causa y efecto. El juguete está diseñado para entretener al niño en varias fases del desarrollo, desde sentarse hasta ponerse de pie.