La pieza transparente está rellena de bolitas de colores que, al moverse, se desplazan y hacen ruido. Así, el niño recibe estímulos auditivos y visuales y puede usar el juguete también por separado como sonajero.
Las piezas se pueden apilar, quitar y volver a colocar. Este juego favorece de forma natural la coordinación mano–ojo, el agarre y la motricidad fina.
La figura Dino le da a la torre un aspecto juguetón y motiva al niño a seguir manipulando el juguete. Las piezas de colores, suaves, están adaptadas para las manos pequeñas de los niños.
La pirámide sensorial para los más pequeños es una excelente opción para los primeros descubrimientos del mundo a través del juego. El niño puede apilar las piezas formando una torre, desmontarlas, cambiarlas y probar a colocarlas correctamente. Los colores de contraste y las formas variadas motivan de manera natural a agarrar, observar y experimentar de forma independiente.
Una de las piezas es una parte transparente con sonajero – dentro se mueven bolitas de colores que, al agitar, emiten sonido y aportan estímulos visuales y auditivos adicionales. También incluye una adorable figura Dino, que da al juguete un aspecto amigable.
El juego favorece el desarrollo de:
Principales ventajas: