El cambiador de viaje es un ayudante útil para el cuidado diario de los lactantes. Gracias a su diseño compacto, se puede llevar fácilmente en el cochecito, la bolsa de pañales o la mochila; al plegarlo y cerrarlo con broches de presión ocupa un espacio mínimo. La superficie se limpia fácilmente con un paño y agua.
Principales ventajas:
Información importante de seguridad y mantenimiento: No deje al niño sin supervisión. No lo use cerca de fuego abierto ni de otras fuentes de calor. El cambiador está destinado a niños de 0 a 12 meses (máx. 11 kg). Si se produce cualquier daño, no continúe usando el producto. Para la limpieza use solo agua: no utilice toallitas húmedas, aceites, leches, productos de limpieza, cepillos ni otros agentes conservantes. El cambiador blando no sustituye una mesa/cambiador y no está diseñado para evitar que el niño se gire hacia un lado; úselo sobre una superficie adecuada y más grande con barreras laterales y bajo la supervisión de un adulto.