Sacar una hormiguita inquieta del hormiguero con unas pinzas largas —igual que el oso hormiguero con su larga lengua— no es nada fácil. Lo principal es concentrarse y decidir correctamente qué hormigas de colores le apetece al jugador en ese momento. Hay que agarrar con cuidado la hormiga con las pinzas a través de uno de los agujeros del hormiguero y sacarla lentamente para que las demás no salgan corriendo.
El juego ofrece reglas sencillas y engancha rápidamente a niños y adultos. Es ideal para jugar en casa, cuando quieres fomentar de forma divertida la motricidad fina y la paciencia.
Ventajas principales:
El oso hormiguero fue creado por Andrea con su equipo de desarrolladores en colaboración con el creador de juegos danés de éxito mundial Martin N. Andersen.