Los arcos de colores se pueden montar formando un arcoíris clásico, pero también transformarse en túneles, columpios, puentes, casitas o todo tipo de construcciones de equilibrio.
Manipular los arcos y las bolas favorece la motricidad fina, la coordinación mano-ojo, la percepción espacial y la imaginación infantil.
Los arcos redondeados tienen una superficie lisa y barnizada, y están diseñados para que los niños puedan sujetarlos cómodamente y apilarlos con facilidad.
El arcoíris de madera Montessori es un juego de construcción creativo para pequeños constructores a partir de 12 meses. El set contiene arcos de diferentes tamaños en colores del arcoíris y dos bolas que se pueden combinar, apilar, equilibrar o utilizar como parte de sus propios escenarios de juego.
Jugar con los arcos desarrolla de forma natural la percepción espacial, la paciencia y la destreza. Las piezas de madera cuidadosamente pulidas se adaptan cómodamente a las manos de los niños y, gracias a su gran formato, ofrecen espacio suficiente para construir de forma creativa.