Una variada combinación de materiales y estructuras (suaves, más ásperas y marcadamente en relieve) motiva a los niños a probar nuevas sensaciones y a desarrollar el sentido del tacto de forma natural jugando.
Las alfombrillas son adecuadas para juegos de contacto, pisadas, circuitos de obstáculos y ejercicios sencillos. Ayudan a desarrollar la coordinación del movimiento, la estabilidad y el control del propio cuerpo.
Las estructuras brillantes y llamativas (p. ej., una superficie con lentejuelas) atraen a primera vista y fomentan la percepción visual y las ganas de explorar las superficies repetidamente.
Estas alfombrillas sensoriales son ideales para niños a quienes les gusta explorar el mundo a través del tacto. Pueden explorarse con las manos y con los pies, lo que favorece de forma natural el desarrollo de la motricidad fina y gruesa. Los distintos colores y acabados de superficie, además, ayudan a los niños a aprender a diferenciar las estructuras de manera lúdica.
Se pueden usar en casa, en guarderías, salas de juego y rincones sensoriales. Son perfectas como parte de juegos de movimiento y circuitos de obstáculos, pero también para actividades relajantes más tranquilas. Gracias a su forma compacta, se transportan fácilmente y puede combinarlas libremente según sea necesario.
Principales ventajas: