Los aros blanditos y de colores, con distintas texturas, animan al niño a tocar y explorar, y al mismo tiempo desarrollan de forma natural la percepción sensorial.
El acabado textil suave es delicado con los más pequeños e ideal para las primeras sesiones de juego en el suelo: apilar favorece la coordinación ojo–mano y la motricidad fina.
El juguete está diseñado para que los aros y las piezas individuales se agarren con facilidad y el niño pueda montarlo y desmontarlo repetidamente.
El apilado suave es el primer juguete ideal para los más pequeños. Gracias a su agradable acabado textil, el conejito es seguro para jugar y explorar, y su construcción ligera se sostiene bien con las pequeñas manos de los niños. Los aros en diferentes colores y texturas estimulan al niño a tocar, explorar y probar qué va en cada sitio.
Por qué te encantará:
El material está compuesto por una combinación de 90 % algodón y 10 % poliéster, por lo que el juguete es agradable al tacto y adecuado para el juego diario.