El arcoíris incluye ocho piezas independientes que se pueden apilar o colocar libremente. Así, los niños pueden crear fácilmente sus propias composiciones según su estado de ánimo e ideas del momento.
Los arcos se pueden usar como túneles para cochecitos, puentes sobre un “río” o como pequeñas casitas y rincones para muñecas. El juego es abierto y desarrolla la imaginación infantil.
El arcoíris de madera es adecuado para niños a partir de 18 meses y fomenta el juego creativo. Gracias a su acabado liso, es agradable para las manos infantiles y cumple las normas de seguridad europeas.
El arcoíris apilable es un juego de construcción de madera atemporal con el que los niños crean su propio mundo de juego. Los arcos se pueden ordenar por tamaño, combinarlos en diferentes formas o incorporarlos a otros juegos, como túneles, puentes o construcciones sencillas.
Lo que a los niños les gusta del arcoíris:
Utilice siempre bajo la supervisión de un adulto.