Algunos cubos traquetean y otros tintinean: el niño descubre la relación causa-efecto y desarrolla la percepción auditiva con cada sacudida o al moverlos.
Agarrar, trasladar y apilar los cubos desarrolla la motricidad fina, la coordinación mano-ojo y la paciencia al construir torres y estructuras sencillas.
Los colores pastel y los patrones divertidos motivan el juego creativo y la combinación de formas. Los cubos son adecuados tanto para el apilado libre como para descubrir nuevas posibilidades a diario.
Estos cubos interactivos son una excelente elección para pequeños exploradores a los que les gusta probar qué pasa cuando giran un cubo, lo sacuden o lo colocan sobre otro. Cada cubo ofrece un efecto sonoro distinto y anima al niño a explorar de forma natural.
El juego favorece el desarrollo de habilidades de manera divertida y no forzada:
Los cubos están hechos de madera y diseñados para que sean fáciles de sostener en manos pequeñas. Para una seguridad máxima, recomendamos su uso bajo la supervisión de un adulto.