La lana merino abriga de maravilla, termorregula de forma natural y absorbe el sudor. Es suave, no pica y es adecuada incluso para la piel sensible del bebé.
La estructura de punto y el dobladillo vuelto ayudan a que el gorro se ajuste bien y se mantenga cómodo en la cabeza durante el uso habitual al aire libre.
El pompón decorativo le da al gorro un aspecto divertido y complementa muy bien el conjunto invernal y otoñal del niño.
El gorrito de punto Lodger en la versión Drizzle es una elección ideal para paseos y viajes. La lana merino aísla de forma natural, ayuda a mantener una temperatura agradable y, al mismo tiempo, evacua la humedad, para que el niño se sienta cómodo.
La lana merino no pica, es adecuada incluso para la piel sensible y se describe como antialérgica. Gracias a ello, el gorro resulta agradable de llevar incluso durante periodos más largos.
Principales ventajas: