Conviértete por un momento en pintor y pinta un cuadro que decorará cualquier pared. El principio es sencillo: cada número del modelo corresponde a un color concreto; basta con colorear las distintas zonas según las instrucciones y observar cómo el motivo se va formando poco a poco hasta su aspecto final.
La pintura por números es una actividad estupenda tanto para relajarse como para concentrarse. Aporta la alegría del trabajo creativo, ejercita la motricidad fina y, al terminar, garantiza una agradable sensación de orgullo por una obra creada con tus propias manos.
El set incluye todo lo necesario para pintar:
Tras finalizar, deja que el cuadro se seque bien.