Este juego se basa en un principio sencillo, pero muy beneficioso: mediante la conversación y la descripción de la posición, los niños aprenden a transmitir información de forma comprensible y precisa. El objetivo es colocar los imanes en el tablero de juego de modo que coincidan con la colocación del compañero, sin ayuda de gestos, únicamente mediante la comunicación.
El juego es ideal para jugar en casa, así como para preescolares y grupos infantiles, donde desarrolla de forma natural la cooperación y fomenta una interacción positiva entre los niños.
Principales ventajas: