El Quetzalcoatlus fue uno de los seres voladores más grandes de todos los tiempos y vivió en el Cretácico superior. Pero esta figura no da miedo; al contrario, es adorable e invita a un juego lleno de aventuras. La cría está escondida en el huevo, para que los niños también disfruten del momento de “eclosión” y del juego posterior.
La figura es adecuada para el juego libre y educativo en casa y de viaje, y complementa perfectamente otros juguetes o una colección. Tras escanear el código de barras con un teléfono inteligente, la figura también puede usarse en realidad aumentada en la app Dino Dana.
Por qué les encantará a los niños: