Con un simple presionado del centro del casco y su giro, la barca se convierte en un submarino. Así, al jugar en el agua, los niños prueban nuevos escenarios y entrenan de forma natural la coordinación y la motricidad fina.
Salgan con los niños al amplio “mar” y exploren la superficie y también las profundidades submarinas. Gracias al ingenioso mecanismo de transformación de la barca en submarino (presionar y girar el centro del casco), el juego es más variado y los niños entrenan de manera natural la motricidad fina y la imaginación.
El juguete se fabrica en Tailandia de forma sostenible a partir de árbol del caucho, sin sustancias químicas, con adhesivos sin formaldehído y pigmentos y colorantes orgánicos a base de agua.
Por qué les encantará a los niños:
Mantenimiento: desmonte las piezas y límpielas con un paño seco.