El conjunto incluye 4 bloques, cada uno con 10 cilindros con pomos. Los bloques se diferencian por la combinación de diámetro y altura, de modo que el niño progresa de forma natural desde la comparación más sencilla hasta la más compleja (en el bloque 4 también compara con la profundidad del orificio).
Los cilindros se agarran por el pomo (normalmente con tres dedos), lo que favorece un agarre correcto, la coordinación mano-ojo y la precisión del movimiento. El material es adecuado como preparación para sujetar el lápiz y para la escritura.
Los cilindros con pomos son materiales sensoriales Montessori clásicos que desarrollan principalmente la vista, aunque también implican de forma natural otros sentidos. Gracias a sus dimensiones graduadas sistemáticamente, el niño practica la percepción de las diferencias (grueso–fino, ancho–estrecho, alto–bajo, grande–pequeño) y aprende a realizar movimientos precisos y controlados al introducirlos en los orificios.
El material consta de 4 bloques de madera, cada uno de los cuales contiene 10 cilindros con pomos. Los bloques individuales están diseñados para que el niño avance desde la comparación más sencilla hasta la más compleja (especialmente en el bloque 4, donde compara la altura del cilindro con una profundidad del orificio menos visible).
Lo que desarrolla el niño durante la actividad:
Procedimiento de trabajo resumido: el bloque se transporta con ambas manos sujetándolo por los extremos exteriores y se trabaja de izquierda a derecha. Los cilindros se extraen por el pomo y se colocan sobre una alfombra; después, el niño aprende a devolverlos a los orificios correspondientes. Se recomienda comenzar siempre con un bloque e ir añadiendo los demás progresivamente, incluyendo juegos como «encuentra dos iguales» o actividades con los ojos vendados.