Cada bloque desarrolla una comparación distinta de dimensiones: cambio de diámetro, cambio de altura o trabajo con un diámetro constante. Gracias a ello, el niño puede avanzar paso a paso desde una clasificación sencilla hasta tareas más exigentes.
El niño reconoce por sí mismo la solución correcta: el cilindro solo encaja en el orificio correspondiente. La manipulación del pomo favorece el agarre con tres dedos, la coordinación ojo–mano y la precisión del movimiento.
El niño asimila de forma natural conceptos como grueso–fino, alto–bajo o grande–pequeño. El material involucra varios sentidos y favorece la concentración y el trabajo independiente.
Los cilindros con pomo se encuentran entre los materiales sensoriales clásicos de Maria Montessori. El niño saca los cilindros y los vuelve a colocar en orificios precisos, con lo que practica de forma natural la coordinación ojo–mano, la precisión del movimiento y la discriminación visual de tamaños. El control del error es visual: el cilindro simplemente encaja solo en el orificio correcto.
El set contiene 4 bloques de madera, cada uno con 10 cilindros con pomo (en total 40 piezas). Los distintos bloques están diseñados para que el niño avance de una comparación más sencilla a otra más exigente (en el 4.º bloque compara la altura del cilindro con la profundidad del orificio, que no es evidente a primera vista).
El material desarrolla y apoya: