Las cajas olfativas (smell boxes) se encuentran entre los materiales sensoriales Montessori clásicos inspirados en el trabajo de la pedagoga italiana Maria Montessori. El niño compara pares de cajas según el aroma y, poco a poco, aprende a reconocer, nombrar y clasificar los aromas. Las tapas de una caja del par siempre tienen una marca amarilla, lo que ayuda a orientarse durante el trabajo.
Control del error: las cajas forman pares; el niño verifica la corrección mediante el olfato comparando los aromas.
Objetivo directo: afinar el olfato, clasificación de aromas en el entorno.
Objetivo indirecto: tomar conciencia de distintos aromas/olores y desarrollar la capacidad de protegerse.
Recomendación de uso: trabaje con aromas naturales contrastantes (flores, hierbas medicinales, aromas culinarios como canela, clavo, nuez moscada, romero, comino, curry, cacao). No utilice pimienta ni café. Introduzca, por ejemplo, bolitas de algodón impregnadas con sustancias de distintos aromas o especias. Elija únicamente sustancias de origen natural que no sean perjudiciales para los niños pequeños. Durante la actividad, se puede hablar con los niños sobre el origen de cada aroma y así ampliar de forma natural el vocabulario.