El material está diseñado para la educación sensorial – el niño reconoce las diferencias mediante el tacto y la exploración propia, creando así una percepción más precisa del entorno.
La caja de madera con tapa sirve como almacenamiento práctico de los textiles: mantiene el contenido junto, protegido y listo para usarse durante las actividades.
El enfoque Montessori se basa en que los niños aprenden sobre todo con aquello que pueden vivir y probar por sí mismos. Este material fomenta la autonomía, la curiosidad y el descubrimiento activo.
La educación sensorial en el enfoque Montessori ofrece al niño la posibilidad de obtener información clara y consciente del entorno gracias a sus sentidos. Marie Montessori creía que el niño percibe con todos los sentidos desde el nacimiento: precisamente a través de ellos conoce su entorno, lo estudia y poco a poco empieza a comprenderlo.
Los niños no aprenden solo porque les contemos algo, sino sobre todo a través de sus propias experiencias. Esta caja Montessori con telas fomenta el descubrimiento activo: el niño puede tomar los materiales con las manos, compararlos y desarrollar así la percepción de los detalles. La mayor apertura para el desarrollo de los sentidos suele darse en el periodo de 2 a 6 años, cuando conviene ofrecer el mayor número posible de oportunidades para practicar todos los sentidos.
Uso adecuado: