La práctica caja de madera con tapa deslizante ayuda a mantener el material recogido y listo para usar. El niño aprende a trabajar de forma sistemática y a devolver el material a su lugar.
Los distintos cuadrados de tela permiten comparar superficies y texturas. Ideal para juegos táctiles, clasificación y descripción de diferencias: la base de la educación sensorial Montessori.
Las muestras están preparadas para un uso repetido; los bordes con corte dentado (en zigzag) ayudan a limitar el deshilachado y facilitan el trabajo a largo plazo con el material.
La educación sensorial según Maria Montessori se basa en que el niño conoce el mundo mejor a través de sus propios sentidos. Con la caja Montessori con telas, el niño puede comparar superficies, percibir diferencias de textura y, poco a poco, formarse una idea más clara y consciente del entorno.
El material es adecuado para actividades en casa y en la guardería: el niño puede tocar las telas, clasificarlas y compararlas, desarrollando de forma natural la concentración y el vocabulario (fino/suave/más áspero, etc.).
Beneficios principales: