Gracias a su silueta alargada, el perro de peluche se sujeta muy bien en brazos y también funciona como una cómoda almohada para relajarse o echar una siesta.
El material de peluche suave y el relleno de fibra sintética garantizan un tacto agradable y comodidad para los mimos diarios y el juego.
El perrito blanco West Highland queda precioso en la cama o en el sofá: sirve como peluche de apego y como accesorio decorativo con estilo para el interior.
Este compañero de peluche recuerda fielmente al popular perro de la raza West Highland. Su suave “pelito”, su simpático hocico y su relleno blando lo convierten en un amigo que los niños adorarán rápidamente. Su aspecto universal también encantará a los adultos amantes de los peluches y es ideal como decoración para la habitación infantil.
El peluche fomenta la fantasía, aporta una sensación de seguridad e invita al juego creativo. Gracias a su tamaño de alrededor de 60 cm, es fácil de abrazar y también puede sustituir a una almohada para mimos.
Principales ventajas: