Seis orificios de colores y las piezas correspondientes ayudan a los niños a practicar el reconocimiento de formas, el pensamiento lógico y la coordinación mano–ojo al encajar la pieza correcta en el orificio.
Las formas introducidas caen en la caja, que se puede volcar hacia atrás fácilmente para vaciar las piezas. Así, el juego fomenta de forma natural el descubrimiento autónomo y la repetición de la actividad.
El conductor, al presionar la cabeza, emite un efecto de sonido mecánico sin necesidad de pilas. La caja desmontable está diseñada para separarse de la cabina de forma fácil y segura, reduciendo el riesgo de pillarse los dedos.
El camión de madera Vilac combina el desplazamiento, el encaje de formas y el vaciado de la caja. En la parte superior de la caja encontrarás seis orificios (círculo, cuadrado, semicírculo, triángulo, estrella y cruz), en los que el niño introduce las piezas de colores correspondientes. Tras encajarlas, las formas caen al interior y la caja se puede volcar hacia atrás para vaciarlas —igual que en un volquete de verdad.
En la cabina va sentado un conductor que, al presionar la cabeza, emite sonido sin necesidad de pilas. La caja está diseñada para poder separarse de la cabina de forma fácil y segura y minimizar el riesgo de pillarse los dedos; también puede usarse por separado como una pequeña caja de juego.
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