En Poo Fighters, cada jugador controla su propio vehículo “inodoro” y trata de golpear el inodoro del rival para que su disparatado corredor salga despedido por los aires. Es un tira y afloja ágil y cómico, donde deciden la rapidez de reflejos, las maniobras rápidas y la capacidad de anticipar el movimiento del adversario.
El control por radio a 2,4 GHz permite un manejo fluido y los divertidos efectos de sonido aportan la atmósfera adecuada a cada combate. El juego fomenta de forma natural la coordinación ojo–mano, la concentración y el pensamiento estratégico, pero sobre todo aporta una buena dosis de risas.
Ideal para niños y para partidas en familia a las que les gusta un humor ligeramente “escatológico”. Para la mejor experiencia, se recomienda jugar sobre una superficie plana y lisa.