«¿Quién es ese adorable pequeñín en el espejo?» El león Jack invita al niño a descubrir su propio reflejo y a desarrollar los sentidos. Gracias al espejo grande, el bebé puede mirarse, sonreír, hacer muecas y, poco a poco, reconocerse a sí mismo.
El juguete está lleno de estímulos: la hoja verde aterciopelada con sonido crujiente estimula el oído; la rodaja de sandía de colores llama la atención con colores vivos y un delicado bordado. Dos asas blanditas son ideales para las manos pequeñas: el niño puede agarrar el espejo, girarlo y practicar el agarre y la coordinación. El sonajero integrado emite un sonido suave y las cintas de colores invitan a atraparlas.
La práctica cinta permite colgar fácilmente el espejo en el cochecito, la silla de coche o el parque. Gracias a sus dimensiones compactas, es un estupendo regalo de nacimiento y, además, se mantiene con facilidad.