Cada corredor en este juego sueña con el podio, pero tú ocultas a los demás a qué caracol estás animando. Tiras los dados, mueves los caracoles y sumas puntos solo por aquellos que aparecen en tu carta secreta de favoritos. Esto hace de Snekiáda un juego familiar ágil, lleno de táctica, faroleo y giros inesperados.
El mayor atractivo es la carrera vertical: los caracoles son magnéticos y se deslizan directamente por las paredes de la caja metálica, que forma parte del tablero. Y cuando necesitas frenar a un rival, basta literalmente con “subirte a su espalda”: bloqueas su movimiento y consigues una valiosa ventaja.
Por qué te encantará Snekiáda: