Su delicada superficie de felpa y el suave relleno sintético garantizan comodidad al acurrucarse y al descansar.
La pequeña cabra de peluche se sujeta con facilidad y los niños pueden llevarla a cualquier parte: de excursión, al coche o de visita.
La oreja, los cuernos y las pezuñas bien elaborados le dan al juguete un aspecto simpático y fomentan el juego de roles y la creación de historias propias.
Esta cabrita de peluche blanca conquistará a pequeños y grandes amantes de los animales. Está hecha de felpa suave, agradable al tacto, y gracias a su relleno blandito es perfecta para acurrucarse. Su acabado realista, las orejas típicas y los detalles trabajados la convierten en un bonito juguete y también en una decoración para la habitación infantil.
Gracias a sus dimensiones compactas, la cabra puede acompañar al niño cada día: en el juego de granja, inventando historias y a la hora de dormirse. Los materiales de calidad contribuyen a su resistencia en el uso cotidiano.
Por qué les encantará a los niños: