El cochecito de fricción es una excelente opción para jugar a diario en casa y de viaje. Gracias a la propulsión por fricción, se mueve con solo un pequeño empujón, para que los niños disfruten de una conducción dinámica sin necesidad de pilas para el movimiento.
El juego cobra vida con efectos de luz y sonido, que hacen del cochecito un juguete aún más divertido. Para mayor realismo, también cuenta con puertas delanteras y capó abatibles.
Principales ventajas: