El coche de bomberos rojo con un marcado distintivo llama la atención a primera vista y rápidamente se convertirá en el vehículo favorito del “equipo de intervención” infantil. Los botones del techo activan luces y sonidos: durante el juego escucharás el arranque del motor y la sirena, lo que completa perfectamente la atmósfera de una acción de rescate.
Gracias a la tracción por fricción, basta con hacer avanzar el coche, soltarlo y se moverá solo hacia delante. Las puertas delanteras que se abren añaden otro elemento para el juego de roles. Jugar con el vehículo fomenta la imaginación, desarrolla la coordinación y mejora la motricidad fina.
Principales ventajas: