Las diez piezas modulares pueden combinarse libremente para crear recorridos rectos, círculos y originales circuitos de equilibrio.
Los diferentes relieves y texturas estimulan los receptores táctiles de las manos y los pies durante el juego activo.
Los colores contrastantes atraen a los niños y las propiedades antideslizantes de las piezas favorecen un desplazamiento más seguro por el circuito.
El circuito de equilibrio sensorial Woopie es un conjunto versátil de 10 piezas conectables con las que se puede crear un recorrido recto, un círculo cerrado o un circuito de obstáculos personalizado. Los llamativos colores contrastantes captan la atención de los niños y también les ayudan a reconocer los colores.
El relieve variado de la superficie estimula los receptores de las plantas de los pies y las palmas de las manos, favoreciendo el desarrollo de la percepción sensorial. El diseño antideslizante contribuye a la estabilidad al caminar y durante los ejercicios de equilibrio. El resistente material plástico es fácil de limpiar y desinfectar.
El conjunto favorece: