Este gniotek (squishy) de colores está relleno de líquido y purpurina, que al apretarlo se desplazan suavemente y crean un “flujo” agradable, casi hipnótico. El juguete es adecuado para momentos de calma, pausas cortas durante el estudio y también como complemento en terapia.
Es ideal para niños y adultos: en casa, en la guardería, en la escuela y de viaje. Favorece la percepción sensorial y ayuda a mantener las manos ocupadas de una forma que puede aliviar la tensión y la inquietud.
Principales ventajas: