En este juego, cada movimiento cuenta. Tu tarea es ir añadiendo piedras magnéticas sin que se atraigan por sí solas hacia las demás y se unan. En cuanto cometes un error, la situación en la mesa puede cambiar en un instante: los imanes aportan tensión a la partida y una agradable dosis de imprevisibilidad.
Las piedras magnéticas funcionan genial como juego familiar o para una velada con amigos. Favorece habilidades importantes para niños y adultos:
Gracias a su principio sencillo, el juego es fácil de entender, pero ofrece mucho margen para mejorar y para la táctica: cada partida puede ser completamente distinta.