El rodillo se desliza rodando suavemente por el suelo, por lo que anima de forma natural al niño a moverse y seguirlo. Genial para apoyar el gateo y el desarrollo de la coordinación.
El panel de alto contraste capta la atención y favorece la concentración. Los elementos de colores invitan a agarrar y manipular, lo que desarrolla la motricidad fina y la curiosidad.
El espejo seguro integrado favorece el autoconocimiento y la percepción visual. Ideal como actividad sensorial en casa y de viaje.
Este adorable rodillo de madera está diseñado para niños a partir de 6 meses y fomenta la exploración activa. Gracias a su diseño rodante, el niño lo sigue, lo empuja y lo atrapa; así entrena de forma natural la motricidad gruesa, la coordinación ojo–mano y los primeros desplazamientos por el espacio.
En su interior hay una bolita que, al moverse, hace un agradable traqueteo y ayuda a los niños a comprender el principio de causa y efecto. Los distintos detalles invitan a investigar: una zona de contraste para la vista, elementos móviles para manos pequeñas y un espejo en el que el niño puede mirarse.
Principales ventajas: