El lanzador le da al avión la velocidad necesaria y la dirección correcta, para que los niños disfruten de un mayor alcance y un deslizamiento más estable que con un lanzamiento habitual.
La espuma ligera es agradable al tacto, segura durante el juego y, al mismo tiempo, resistente a pequeñas caídas y golpes durante el aterrizaje.
Juguete ideal para exterior: basta con colocar el avión en el lanzador, apuntar y soltar. Genial para entrenar la coordinación, los reflejos y para competir por distancia y precisión.
¡Pon la diversión al aire libre a tope! Este avión de espuma está diseñado para ser fácil de manejar y volar de maravilla. Solo hay que colocarlo en el lanzador, apuntar y soltar: el avión emprende un vuelo largo y equilibrado que motiva a los niños a seguir intentándolo y a competir.
El suave diseño de espuma es delicado con las manos de los niños y con el entorno, y a la vez soporta bien los golpes habituales al aterrizar. Jugar con el avión lanzable desarrolla de forma natural los reflejos, la coordinación ojo–mano y la precisión al apuntar.
Principales ventajas: