La gran caja se puede levantar y volcar, para que los niños puedan “vaciar” fácilmente arena, piedrecitas o pequeños bloques de construcción y repetir el trabajo de un camión volquete real.
La diversión durante la conducción se complementa con luces y sonidos que aportan más autenticidad al juego y sumergen a los niños en la acción de la obra.
Gracias al mecanismo de inercia, tras empujarlo el coche se pone en marcha por sí solo y continúa avanzando: ideal para juegos de acción en la obra y carreras por la habitación.
Toda obra necesita un buen camión volquete. Este camión de plástico está listo para transportar “carga” como arena, piedrecitas o material de construcción y, gracias a la caja basculante, vaciarla fácilmente justo donde se necesita. La tracción por inercia garantiza una marcha fluida y mucha acción en cada salida.
Los efectos de luz y sonido aportan más autenticidad al juego y los niños pueden probar el trabajo de un conductor de vehículo de obra. El juego fomenta la imaginación, la creatividad y escenarios ingeniosos en la construcción.
Principales ventajas: