La bola reacciona al movimiento de la mano debajo de ella – basta con acercar la palma y el juguete ajusta el vuelo. Este método de control intuitivo fomenta el juego activo y hasta los principiantes lo aprenden rápidamente.
La bola voladora controlada con la mano es un juguete sencillo, pero muy adictivo para la diversión en casa. Gracias al control por sensores reacciona a la mano debajo de ella – puedes mantenerla en el aire, elevarla suavemente y dirigirla en el espacio. Funciona mejor en interiores, donde no haya corrientes de aire y tengas suficiente espacio.
Es ideal como regalo para niños a quienes les gusta el movimiento, las luces y la “magia” de volar. Con un uso cuidadoso también se disfruta entre varias personas – por ejemplo, en un juego ligero de pasarse la bola.
Principales ventajas: