El puzzle de 60 piezas es un paso intermedio ideal entre los rompecabezas totalmente sencillos y los conjuntos más exigentes. Los niños disfrutarán de la alegría de un resultado alcanzable rápidamente y, al mismo tiempo, irán desarrollando poco a poco su autonomía al montar.
Montar el puzzle favorece el desarrollo de habilidades importantes y motiva de forma natural a los niños gracias a los colores vivos y al motivo conocido: