Solo hay que colocar una tableta en el juguete y sumergir el cangrejo en la bañera. Enseguida verás cómo de sus pinzas “salen” hilos de color que se mezclan de forma natural en el agua. El movimiento del cangrejo crea cada vez un efecto ligeramente distinto, así que el baño no se vuelve aburrido.
El juego no es solo observar: los niños pueden combinar los colores a propósito y descubrir qué tonos se forman. Así, la diversión incorpora de manera sutil un elemento de aprendizaje mediante prueba y experimentación.
Las tabletas se disuelven en el agua y están diseñadas para ser suaves con la piel, el cabello y la superficie de la bañera, por lo que el baño sigue siendo agradable también para los padres.
El paquete incluye: