Este peluche con forma de conejito destaca por su aspecto natural, su color claro y los delicados detalles rosas en las orejas y las patitas. Un sutil complemento en forma de pequeño corazón completa su impresión general de ternura. Gracias a su postura sentada relajada, el conejito parece hecho para un abrazo inmediato.
Es ideal para juegos tranquilos, para leer cuentos y como compañero de cama. Abrazarlo y llevarlo consigo fomenta en los niños una sensación de seguridad y, al mismo tiempo, desarrolla la imaginación al inventar sus propias historias. La agradable textura del material invita al tacto y a explorar.
Por qué les encantará a los niños: