En la barriguita del conejito grande hay un bolsillo de malla en el que están escondidos pequeños conejitos de peluche. Los niños pueden sacarlos y volverlos a guardar cuando quieran; así el juego sigue siendo interactivo y divertido.
Sacar y esconder los conejitos pequeños favorece la motricidad fina y la coordinación. Además, el juego compartido desarrolla de forma natural la imaginación y la creación de historias propias.
El peluche está hecho de un material suave y agradable al tacto. Los elementos bordados y el acabado delicado le dan al juguete un carácter seguro y mimoso para el uso diario.
El conejito suave Woodyland Lumpin está diseñado para los mimos diarios y el descubrimiento lúdico. En el centro del cuerpo encontrarás un bolsillo de malla en el que se pueden esconder fácilmente los conejitos pequeños y volverlos a sacar. Gracias al peluche delicado, los bordados y los detalles suaves, el juguete resulta bonito y amistoso incluso para los niños más pequeños.
La diversión no está solo en abrazarlo, sino también en el juego interactivo: los niños pueden sacar los conejitos, volverlos a guardar e inventar sus propias historias. Es ideal como regalo y también como complemento para momentos tranquilos, para conciliar el sueño o para actividades sensoriales sencillas.
Principales ventajas: