El vehículo policial en acabado azul-plateado con el marcado característico y la señalización luminosa en el techo recuerda a un auténtico coche de servicio. El niño puede crear sus propias historias, organizar controles de carretera, patrullar por las calles o lanzarse a una emocionante persecución.
Gracias a la tracción por fricción, basta con empujar el coche y se pondrá en marcha solo. Las luces y los sonidos refuerzan la atmósfera de la intervención y fomentan la creatividad y el juego de roles. Encaja perfectamente en una colección de vehículos de los servicios de emergencia y es ideal como regalo para pequeños amantes de la policía y de los coches.