Gracias a la puerta transparente, el niño/a ve directamente lo que ocurre en la “lavavajillas”. Observar el agua fluyendo y girando despierta la curiosidad y motiva a repetir el juego.
Un proceso simple que incluso las manos pequeñas pueden realizar: llenar con agua, colocar la vajilla, cerrar la puerta y activar con el botón. De forma natural, entrena la coordinación ojo–mano y la comprensión de la relación causa–efecto.
El efecto divertido se crea solo con el agua, sin necesidad de pilas. Un complemento ideal para el baño que añade un elemento interactivo a la rutina diaria.
La lavavajillas para la bañera Toomies lleva al baño el popular juego de imitación doméstica, esta vez de forma segura y divertida con agua. El niño/a llena el depósito, coloca los platitos y las tazas, cierra la puerta transparente y, tras pulsar el botón, observa cómo el agua gira en el interior como en una lavavajillas de verdad.
Gracias a su manejo sencillo, el juego se integra rápidamente en la rutina de la tarde. Este divertido rol “doméstico” fomenta la autonomía y ayuda a desarrollar la motricidad fina y la paciencia al repetir cada uno de los pasos.
Ventajas principales: