En los primeros meses y años de vida, los niños descubren intensamente el mundo a través del tacto: cogen objetos con las manos, exploran las formas y las ensamblan. Por eso, los cubos con imágenes y números son una excelente opción para el aprendizaje mediante el juego y el desarrollo de habilidades básicas.
Los colores intensos y alegres de los cubos favorecen la concentración y las ganas de jugar. Al encajar y manipular, el niño activa los sentidos, desarrolla la imaginación y, poco a poco, aprende a pensar estableciendo relaciones.
Principales ventajas: