Fart Ninja es una figura pequeña pero astuta, siempre lista para la acción. Basta con colocarla hábilmente en un lugar “estratégico” y esperar a que la víctima desprevenida desencadene una avalancha de sonidos cómicos. El resultado es diversión instantánea y risas para todo el grupo.
La figura ofrece varios sonidos diferentes, así que no se vuelve aburrida y cada sorpresa puede sonar un poco distinta.