Jugar con el unicornio Luna en la versión con bañera permite a los niños representar escenas relacionadas con el cuidado y el cambio de apariencia de la figura. El barro de colores se puede aplicar a la figurita y después, durante el “baño”, enjuagarlo: así cada juego puede verse diferente y aporta un elemento de sorpresa.
La aplicación y retirada repetida de la capa favorece la motricidad fina, la precisión y la coordinación mano–ojo. Los pasos sucesivos (ensuciar – lavar – volver a decorar) enseñan a los niños paciencia y un procedimiento lógico, a la vez que desarrollan la imaginación.
Lo que les encantará a los niños: