¡Agarra el timón, marinero! Con el panel sensorial de silicona Lilliputiens en forma de barco pirata, la bañera o la ducha se convierten en un instante en una aventura en busca de tesoros. El panel se fija con ventosas y el niño puede explorar con seguridad los distintos elementos incluso en un entorno húmedo.
Para “arrancar” el barco, el pequeño capitán introduce la llave de silicona en la ranura; al mismo tiempo sirve como mordedor y puede aliviar durante la salida de los dientes. El timón en el centro invita a girarlo y favorece la coordinación de movimientos, mientras que el juego desarrolla de forma natural la imaginación y la autonomía.
Principales ventajas: